La juventud y sus desafíos
En el marco del Día Internacional de la Juventud,
resulta necesario reflexionar acerca de los desafíos a los que actualmente se
enfrenta el sector juvenil.
Y es que, a diferencia de las juventudes de otras
épocas, los jóvenes de ahora se enfrentan a una serie de situaciones y
circunstancias que, además de acentuar los retos propios de la etapa de
juventud o los desafíos históricos -ya de por sí complejos-, se constituyen en
nuevos y mayores desafíos que, tarde o temprano, tendrán que afrontar.
En ese contexto, la ONU plantea que a medida que
los jóvenes exigen más oportunidades y soluciones más justas, equitativas y
progresivas en sus sociedades, es necesario abordar con urgencia los desafíos
históricos a los que este sector poblacional se enfrenta. Por ejemplo, el
acceso a la educación, la salud, el empleo, la exclusión política y la igualdad
de género.
El meollo del asunto es que, como ya se dijo, los
jóvenes de ahora no solo se enfrentan a desafíos ya conocidos, sino también a
otros nuevos y mayores desafíos que demandan atención inmediata y oportuna,
como es el caso del tema del Día Internacional de la Juventud 2021:
"Transformar los sistemas alimentarios”.
Con la temática de este año, las Naciones Unidas
abordan de manera especial y específica uno de los desafíos más importantes,
graves y decisivos a los que actualmente se enfrenta la juventud. De ahí que
enfatice en la urgencia de innovación juvenil para la salud de los seres
humanos y del planeta; particularmente, en lo referente a la transformación integral
y sostenida de los sistemas alimentarios. Esto, debido a que, de lo contrario,
será muy difícil lograr la necesaria restauración del planeta y, por ende,
garantizar el bienestar humano de las próximas generaciones.
Con todo eso -y muchas cosas más-, resulta
evidente que los jóvenes tienen muchos desafíos que enfrentar y, por lo tanto,
muchas responsabilidades que asumir. Es quizás por eso que la ONU ubica a los
jóvenes como sector esencial y estratégico al que están destinados los
Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y, a la vez, como "los portadores
de la antorcha" de la Agenda 2030. Es decir, como beneficiarios directos
de las acciones y políticas de dicha Agenda y de los ODS y, a la vez, como
potenciales constructores de un mundo apropiado para sus generaciones y para
las generaciones futuras.
El asunto es que, como bien lo señala la misma
ONU, los jóvenes pueden ser una gran fuerza positiva para el desarrollo cuando
se les brinda el conocimiento y las oportunidades necesarias para vencer los
desafíos y prosperar. El gran problema es que son pocos los gobiernos que en
verdad prestan la atención necesaria a sus juventudes.
En esta ocasión, finalizo citando lo dicho alguna
vez por el gran poeta, dramaturgo y periodista uruguayo, Mario Benedetti: “Si
los responsables del mundo son todos venerablemente adultos, y el mundo está
como está, ¿no será que debemos prestar más atención a los jóvenes?”.
Aída María Holguín Baeza
laecita.wordpress.com
laecita@gmail.com

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